Cada uno de nuestros animales vive en un espacio de prácticamente 30.000 m2 cuadrados que les corresponde de forma individual durante todo el año. Nada más y nada menos el espacio que ocupan tres campos de fútbol
Pastan entre las riberas y se cobijan en las encinas, de las que en los otoños aprovechan a alimentarse de sus bellotas, además de la hierba correspondiente.







